El desamor duele. ¿Cuántas veces has sentido que amaste demasiado, o te has sentido lastimado o herido por amor? Tal vez has conocido personas que sufren porque aman y no son correspondidas, quizás te ha pasado a ti. SI piensas que es difícil olvidar al que crees que es el amor de tu vida, quizás necesites cambiar de enfoque. ¡Sigue leyendo para que sepas de qué hablo!

¿De dónde viene el desamor?

Ciertamente, el desamor existe. Si buscamos su definición en el diccionario, encontraremos que describe esta palabra como “falta de amor”. Todos en algún momento de nuestra vida hemos conocido ese sentimiento: hemos sufrido por un ser amado, o creemos, ante una decepción amorosa, que jamás podremos volver a enamorarnos. El desamor viene con una sensación de impotencia y nulidad que se apodera de nuestra mente y nuestras emociones.

 

En mi labor como coach angelical, cuando trabajo temas de desamor, siempre encuentro un factor predominante en la forma en la que la mayoría de las personas perciben el amor: creen que está afuera, o que el amor viene de otra persona, cuando la realidad es que todas tus experiencias tienen que ver contigo, porque todo sucede dentro de ti.

 

Es muy fácil culpar al otro de no amarnos cuando estamos heridos, de no honrarnos o no respetarnos, pero el amor funciona de otra forma: primero nos amamos, nos honramos y nos respetamos nosotros mismos para poder comenzar a amar a alguien más.

¿Y ahora qué?

La mayoría de las veces iniciamos una relación sin habernos siquiera fijado en cuáles son nuestras heridas emocionales o sin haber sanado nuestro pasado, cargando con todo lo que llevamos dentro y llevando ese equipaje de desamor a nuestro siguiente viaje, una historia que no siempre ha sido feliz o armoniosa.

 

Si crecimos en medio de peleas o conflictos, creemos que así deben ser las relaciones; si vivimos abandono, abusos o pérdidas de seres queridos nos seguirán abandonando en nuestra vida.

 

Todo lo que vivimos queda grabado en nuestro subconsciente, y aflora cuando comenzamos una relación íntima. Los miedos, las inseguridades, el dolor se revelan al acercarnos a alguien más. Es en el miedo o en nuestra historia donde estamos creando presente y futuro, donde dejamos que el desamor venza. Entonces aquí cabe preguntarse: ¿qué es lo que estoy cultivando en mí? Lo que encontremos en nuestro camino dependerá de cómo respondamos esa pregunta.

Mi error en el desamor

Lo que sucede a menudo es que volvemos a vivir las mismas experiencias dolorosas, una y otra vez.  Si en mi pasado hubo abandono y desamor lo más probable es que atraiga personas que me van a abandonar, hasta que reconozca el patrón y lo sane.

 

Todos tendemos a culpar, querer olvidar o alejar a esa persona que en su momento vino a mostramos quiénes somos y lo que teníamos dentro.  Si lo piensas, no todo fue negativo en el inicio de esa relación: con seguridad hubo felicidad, luz, momentos inolvidables, y es en ese espacio a donde te pediré que vayas para sanar.

 

Si el desamor está opacando toda tu luz hoy, te invito a leer mi próximo artículo donde te guío en una hermosa sanación para que tu corazón se abra y permitas que el rayo rosado del Arcángel Chamuel inunde tu ser. ¡Bendiciones angelicales!

 

Katherine Andarcia

Coach Angelical