La Fuente de los Deseos

Una de las cosas que más me llamaba la atención cuando era pequeña eran aquellos lugares mágicos que visitábamos donde había una fuente de deseos y todos lanzaban moneditas al fondo pidiendo lo que más anhelaban en la vida, era para mí realmente fascinante.  Solía imaginar que esos deseos volaban a las estrellas y eran concedidos por algo invisible, que yo no podía ver pero que era muy bueno (un mago de Oz o algo así). Poco tiempo después descubrí que no hay nada mágico fuera de nosotros, ni ninguna varita poderosa en el sentido literal de la palabra pero  aún sigo creyendo en la magia.

Lo mágico es poder ver más allá de lo aparente, de lo común, de lo que hemos aprendido o nos han ensenado a mirar y poder encontrar lo que brilla, lo verdadero y eterno. Cada uno de nosotros tiene la fuente de los deseos dentro del corazón, ese espacio sagrado que guarda lo más puro, tierno y sublime de nuestro ser.  Muchas veces hemos cerrado tanto el corazón que nos bloqueamos al amor, a la felicidad, a la paz.

En el centro de tu corazón hay un universo entero de infinito amor, una fuente inagotable de deseos que provienen no del Mago de Oz pero si de nuestro Padre y por eso debes haber escuchado muchas veces acerca del altar de Dios. En lo más profundo de ti esta ese altar de Dios como una partícula de infinito que puede llevarte a vivir en plenitud y verdadera paz.

Decía Buda “El deseo es el hilo conductor de la vida”, el deseo nos inspira, nos lleva al lugar donde debemos estar, a hacer lo que tenemos que hacer y a decir lo que decimos. El deseo nos mantiene conectados con la vida día a día.

Ahora bien, cual es la fuente de tus deseos?  Cuáles son tus deseos verdaderamente? Cuando te haces esta pregunta la primera vez siempre vas a encontrar una serie de deseos externos,  con seguridad has aprendido distintas técnicas, visualizaciones, pensamiento positivo, afirmaciones, etc para materializar lo que quieres y eso pareciera ayudar al principio. Sin embargo, quiero proponerte algo diferente para crear tus sueños, hazlo desde el altar de tu corazón.

Relaja tu cuerpo, entra en una respiración profunda y consciente, cierra los ojos y ve dentro de ti. Lleva las manos a tu corazón, y haz la pregunta: Que es lo que deseo verdaderamente? Permite que las respuestas lleguen a ti, siente y escucha. Realiza esta sencilla práctica varias veces, llegaras a lo que es verdadero e importante para ti. Lo pondrás en el altar del corazón y lo entregaras a Dios.

Esa es la verdadera fuente de los deseos, no hay que ir muy lejos ni buscar nada fuera de nosotros, basta con ir a nuestro interior y ver a Dios.

Les abrazo desde mi luz

Katherine Andarcia

By | 2018-08-11T16:57:21+00:00 Agosto 9th, 2018|Blog|Comentarios desactivados en La Fuente de los Deseos